So… today is sunday… and I am working! Why? Not exactly sure, but I wanted to finish an assignment that was exciting to do. It is a summary of Sant Rajinder Singh Mahara`s philosophy and main ideas regarding social relationships, existential meaning of the individual, and the path to cosmic peace. I was impressed that the director gave me this material to work on… I am not used to working with this kind of perspective in human rights, international relations, and political philosophy classes. Religion and spirituality is greatly excluded from the academic field, which is a shame, so it was good to “play” with this task.
Apparently, this Indian mystic and server of humanity, is internationally acclaimed for his call for world peace through spirituality, and has even given speeches at the United Nations, as well as conferences, workshops, and community service in many countries. He is the head of an organization called Science of Spirituality, which has centers throughout the world, and which works in relief for victims of natural disasters, poverty, and other social injustices, educates the youth in themes of spirituality and peace, and helps individuals attain a richer and deeper inner life, as well as a more peacefull external one. I have learned much just by summarizing his ideas, synthethizing the materials that were given to me in relation to his ideas and his work. He focuses on meditation as a way of reaching greater understanding about oneself, as well as discovering your inner source of energy and inspiraion, growing in understanding about your place in this interconnected world through which you can practice “positive mysticism” in order to grow closer to peace and truth, and living towards God-realization. VERY interesting, specially how he sees spirituality, prayer and meditation, inwardness, sacrificial and loving service, devotedness to the search for truth and God, compassion, and a process of internal transformation as the building blocks in the construction of external peace.
I will attach the summary I just finished below, in case any of you understands spanish and feels curious about it.
SRS y su organización
San Rajinder Singh Ji Maharaj (SRS), nacido en Delhi, India, es reconocido internacionalmente por promover la paz interna y externa por medio de la espiritualidad. Reconociendo la unidad trascendental de toda las religiones, enfatiza la oración y la meditación como los verdaderos bloques para la construcción de la paz. Dirige la organización Ciencia de la Espiritualidad, la cual se dedica a ayudar a individuos y comunidades a alcanzar las metas de: una vida interior más rica y profunda, un sentido más fuerte de significado y propósito en la vida, y un mundo más pacífico y amoroso. Siendo una organización sin ánimos de lucro, está compuesta por cientos de miles de individuos de todas las nacionalidades, etnias y creencias, todos comprometidos a mejorar el mundo por medio de la superación personas, a través de una vida espiritual basada en la meditación, los valores éticos y el respeto por la vida.
Paz, servicio y espiritualidad resumen a esta organización. Paz interna y externa, una serenidad espiritual interior que brota de la conexión consciente con Dios y que fluye naturalmente. Servicio como amor desinteresado, manifestado por medio de asistencia a personas en crisis y en situaciones de deficiencia en necesidades básicas, así como víctimas de violencia y de desastres naturales. También se dedican a la educación de niños y jóvenes para desarrollar su desarrollo moral y espiritual. El aspecto espiritual se refiere al redescubrimiento de la fuente de consciencia que yace en lo profundo de cada uno de nosotros, en la conexión con nuestra alma por medio de la meditación, en comprender nuestra naturaleza como seres espirituales. La organización sirve comida gratis a miles de personas cada día, patrocina donaciones de sangre y clínicas para operación de ojos gratis en Delhi, da alivio medico y financiero a victimas de desastres naturales en todo e mundo, y ha logrado recolectar 70000$, de sus miembros, para un fondo para el alivio de los refugiados.
Visiones del nuevo milenio
El deseo de SRS es que la humanidad se una en el proceso evolutivo hacia una consciencia superior que resulte en paz en el planeta. “Cada miembro de la sociedad tiene una responsabilidad compartida hacia el logro de la paz” y para lograr este objetivo, debemos dejar de lado títulos y divisiones, y seguir un proceso transformativo que comienza con tener una visión del nuevo milenio que sea inspiradora y llena de esperanza, en lugar de una basada en miedo y condena. Consta de visualizar un segundo renacer de la tierra, una época en la que los nobles valores humanos den luz a los corazones, donde la guerra y la violencia no abunde en nuestras familias, comunidades y países, cuando la gente de todas las naciones, colores y religiones se abracen los unos a los otros.
Trayendo paz a zonas de conflicto
En lugar de enfocarse en buscar la paz externa, exclusivamente en regiones de conflicto, lo cual no suprime el constante resurgimiento de violencia y caos, debemos tener un cambio en nuestro pensamiento, re-encontrar y vivir el significado de una vieja solución, dada por santos, místicos, filósofos y profetas, que consta en descubrir la paz en nuestro interior. “En verdad, la paz comienza dentro de nosotros”, dice SRS. El proceso de alcanzar la paz interna se llama meditación, una práctica y manera de vivir que SRS enfatiza sobre cualquier otro esfuerzo para buscar la paz.
Vivir la visión comienza dentro de nosotros, y no en inagotables esfuerzos por traer la paz externa. Para lograr la paz mundial, debe comenzarse por buscar la paz personal a través de la meditación. Según SRS, al meditar, descubrimos la Luz del Creador brillando dentro de cada uno de nosotros, y el contacto con esta luz da lugar a una transformación más profunda. “Nos bañamos en amor. Nos damos cuenta de que la misma luz que está dentro de nosotros está en cada ser humano y en toda criatura viviente. Reconocemos que somos almas, gotas del único Creador, y como tal, todos somos hermanos y hermanas en el Señor”. La realización de nuestra unidad esencial e interdependencia global nos lleva a amar más allá de nuestras diferencias y separaciones religiosas, étnicas y económicas. El dolor del mundo llega a sentirse en nuestro corazón como si fuera nuestro dolor, al igual que la alegría, de manera que la compasión, causada por la identificación de nosotros en todos y de todos en nosotros, nos impulsa a amar, a servir, a respetar.
Quienes están en conflicto “tienen que moverse de sus posiciones egoístas, basadas en las pertenencias materiales, a una posición de interés mutuo basada en el honor y los valores espirituales. La meditación nos puede ayudar a realizar estas virtudes nobles” (3). Debemos tener una transformación interna, moviéndonos de la competencia con los demás, a ver que tan amables y amorosos podemos ser, lo cuál aplica también a las acciones de lideres de naciones, religiones y organizaciones. Debemos practicar el servicio desinteresado. No es cuanto dinero podemos acumular, sino cuanto invertimos en los pobres, no es cuanta tierra podemos conquistar, sino cuantos hogares podemos proporcionar a los que no tienen techo, no es cuanto poder podamos tomar de los demás, sino cuanto poder podemos dar a los otros para que alcancen su propósito en la vida.
Meditación
Por medio de la meditación, que lleva a la realización de la unidad cósmica, se alcanza paz, calma y felicidad, que emanan de nosotros, afectando positivamente a quienes nos rodean. Guerras, hambre, violencia, discriminación, disputas innecesarias, y muchos males se desharían si todos nos acercáramos al entendimiento existencial de lo que es el amor que da vida y une a todo lo creado. Debemos compartir la visión, promoverla en nuestros países, grupos religiosos, organizaciones y círculos. Debemos primero vivir, en nuestra intimidad y hacia los otros, una vida de meditación, de valores éticos y de amor por todos, para así poder enseñar e inspirar, para que no se continúen dando contradicciones como guerras en el nombre de Dios, como violencia para alcanzar la paz. El mensaje de fondo de todas las religiones es uno: “Hay Luz Interior, una Corriente divina de Sonido interno”(5). “Al fundirnos en la Luz divina interior, encontraremos amor, felicidad y paz eterna” (5).
El amor en nosotros se despierta con la no-violencia hacia toda forma viviente, la que se sacrifica ante la violencia, la que lleva el dolor y la angustia del mundo entero. “Sin sacrificio no puede haber no-violencia. Sin sacrificio no puede haber amor. Sin sacrificio no puede haber servicio desinteresado. Sin sacrificio no podemos ser verdaderos seres humanos” (5). Nuestra vida no es sólo nuestra, sino nuestra y de todo ser que vive, pues todos estamos enlazados. Por esto mismo, SRS aboga por espiritualidad o misticismo positiva(o), a diferencia de la negativa, la cual consta en aislarse del mundo, separarse de nuestras familias y responsabilidades, para buscarse a uno mismo y/o a Dios. La espiritualidad positiva toma lugar donde estamos, explorando dentro de nosotros mismos, al tiempo que nos damos hacia fuera. Por eso debemos enseñar a generar paz y armonía, a que no debemos de recurrir a la fuerza y a la violencia. Esto es particularmente importante en líderes y personas de influencia, que si cada uno de ellos se convierten en expertos de paz y meditación, animando también a otros a contemplar la luz de Dios en cada ser humano, el amor, la no violencia y el servicio a la humanidad guiará las decisiones de más y más personas.
La meditación (llamada también contemplación, atención concentrada u oración con atención) existe en cada tradición espiritual, y tiene efectos positivos relacionados con el alivio de la tensión, reducción de enfermedades causadas por estrés, mayor paciencia, incremento de productividad (por aumentar nuestra atención y concentración), y mayor profundidad y riqueza en nuestra vida interna. La meditación no requiere que abandonemos nuestra religión o nuestra profesión; no es un sendero escapista; más bien es dinámico y vivificante, que nos ayuda a cambiar nuestro modo de ver las cosas, a sujetarnos a una realidad superior, mientras nos entregamos en amor al mundo.
Un método sencillo de meditación, que pueden practicar todos, jóvenes y viejos, enfermos y sanos, y gente de todo tipo, consta en sentarse en cualquier posición cómoda, cerrar los ojos, y concentrar nuestra atención en un punto situado en el medio y detrás de las cejas, conocido como el asiento del alma, el ojo único, o el tercer ojo (región cerebral llamada lóbulo frontal, la mas desarrollada por los humanos). Retirando nuestra atención de los sentidos y del mundo externo, y dirigiéndonos hacia el interior de nuestra alma, enfocándonos en este “asiento del alma”, encontramos una corriente de Luz y Sonido que nos conducen a un estado de conciencia superior y de paz. Es el poder que fluye del creador, poder del que toda religión, de una manera u otra, habla. Hay que mirar, con los ojos cerrados, en medio de lo que está frente a nosotros. Si la mente se distrae, podemos repetir cualquier nombre de Dios con el que nos sintamos a gusto. Haciendo esto, veremos Luz, de cualquier color, o quizás veremos un panorama o alguna otra experiencia interna. Esta Luz da paz interna, que a su vez es paz externa.
Conceptos
Misticismo positivo: No es renunciación, escapismo o ascetismo. Es tomar responsabilidad de lo que le debemos al mundo a nivel familiar, comunitario, nacional, internacional y cósmico. Debemos servir a todos en amor, teniendo en cuenta el objetivo principal, conocimiento propio y realización de Dios. El verdadero misticismo lleva a acción constructiva.
Interioridad, energía y poder interno: lo que fluye de nosotros al entrar en contacto con esta fuente interna de poder divino, por medio del cual transformamos nuestra vida, la cual, a su vez, puede transformar al mundo entero.
Religión del ser humano: cada quien puede quedarse en su propia tradición religiosa. No hay conversiones, sólo inversión, lo cuál trata de dirigir nuestra atención hacia dentro, donde nuestra alma se une al Creador. Ser buenos hombres y mujeres (no-violentos, humildes, honestos, serviciales) es ser buenos religiosos.
Meditación silenciosa: medio por el cual concentramos nuestra atención dentro, nos elevamos sobre la consciencia del cuerpo y pasamos a los planos astrales, causales y sobrecausales de alta conciencia, con el fin de unir nuestra alma a la de Dios. Al volver a nuestra conciencia ordinaria, traemos el amor de Dios y sus virtudes con nosotros, y empezamos a radiarlo en todas direcciones, atrayendo a los demás a una vida de divinidad.
Enseñanza: debemos enseñar acerca de todas las religiones, no sólo de la nuestra, para enriquecernos de su sabiduría y eliminar barreras divisivas.
Aspecto espiritual: somos seres físicos e intelectuales, pero también espirituales. Debemos buscar una unión armoniosa de estos aspectos de nuestro ser, para realizar nuestro potencial como seres humanos.
Paz: la paz es un producto secundario del amor. Dios es amor; y nuestra alma, siendo de la misma esencia de Dios, es amor; y la vía de vuelta a Dios es por medio del amor. Así que la paz es un producto del amor. (24)